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Favorecer la atención: orientaciones para familias

+++ Documento con orientaciones para niños con déficit de atención que da ideas para afrontar los problemas habituales como conseguir que el niño esté listo por la mañana para ir al cole, consejos para hacer los deberes, pautas sobre conducta  AQUÍ 


 JUEGOS PARA MEJORAR LA ATENCIÓN

Antes de entrar “en materia” con los juegos, nos ha parecido adecuado recordar unos aspectos básicos a la hora de favorecer el bienestar de nuestros niños y niñas:

La autoestima: para que la autoestima de nuestros hijos sea la adecuada, deben ser capaces de conocer y respetar sus puntos fuertes y débiles. Desde niños, vamos construyendo nuestra autoestima por las experiencias que vamos viviendo, cómo las gestionamos y la valoración que recibimos de las personas importantes para nosotros: familia, amigos y profesores. Con la llegada a la adolescencia, nos apoyamos mucho más en la opinión de los iguales.
Para contribuir de manera extra a su autoestima, debemos resaltar las cualidades del niño, valorar de forma adecuada sus logros y progresos, evitar etiquetarles con connotaciones negativas y proponerles siempre unas metas a alcanzar realistas y ajustadas a sus posibilidades. Todo esto no se contradice con la corrección, necesaria, por supuesto, para señalar lo que no hacen bien y deben corregir.

Vocabulario emocional: los niños deben ir adquiriendo un vocabulario emocional adecuado a su edad que les sirva de herramienta para expresar sus sentimientos y emociones de una manera apropiada. El mejor ejemplo que podemos darles reside en el ejemplo; como adultos debemos saber expresar nuestras emociones de una manera realista y ajustada a la realidad.

Potenciar su fortaleza: el niño debe ser capaz de superar las dificultades que se le vayan presentando en su vida de una manera adecuada. Para ello, debemos proporcionarles herramientas para afrontar por ellos mismos los retos del día a día: el aburrimiento, el desarrollo de su propia autonomía, tolerar la frustración, saber esperar, encajar las desilusiones, etc.

JUEGOS QUE PERMITEN TRABAJAR Y ENTRENAR LA ATENCIÓN

Es importante que la primera vez alguien enseñe las reglas básicas porque en las instrucciones uno se puede llegar a liar y las dinámicas de los juegos son sencillas cuando sabes de que van. A la hora de jugar os damos dos consejos:
  1. Conviene no estar toda la tarde jugando, ya que requiere mucha concentración y pueden cansarse, sobre todo al principio. Son juegos en los que hay estar pendiente de muchos estímulos diferentes(tiene muchos símbolos similares), seleccionar el que nos interesa y ser más rápido que el que está al lado.
  2. Es importante motivarles, sobre todo al principio, porque a veces se frustran (piensan que es fácil y no lo es), y lo dejan en un rincón cuando ven que algo tan “sencillo” no lo dominan .
  3. Muchas de las actividades podemos hacerlas al aire libre ya que el juego a transportar es pequeño (ej. la jenga, podemos juegar en la mesa de un parque o en cualquier superficie lisa que encontremos) o incluso no es necesario ningún objeto físico (ej. podemos jugar al veo-veo en cualquier lugar)
  • Familia de cartas o parejas del mundo: Un clásico de los juegos de naipes infantiles. En este juego se trabaja con la asociación visual.
  • Dominó: Con sus diferentes variantes, este juego ejercita también la asociación visual, la agudeza y la discriminación visual.
  • Lotería o bingo: Este juego permite participar varias jugadores. Gana el primero que llena un cartón pero se pueden poner metas intermedias, por ejemplo, completar una línea.
  • Dooble (Asmodee) Encontrar entre las cartas la única figura que se repite. También versión Kids para niños más pequeños (con menos imágenes por carta y más grandes)
  • Jenga: autocontrol.
  • Libros de Wally, Xunguis, … en los que encontrar a los personajes, objetos o realizar otro tipo de actividades de atención visual.
  • Puzzles adaptados a su habilidad y al tiempo que permanecen en la tarea. Aquellos con elementos de colores claramente distintos les ayudará a desarrollar la paciencia por terminarlo en varios días pudiendo crear mini-objetivos más alcanzables (hoy hacemos el personaje tal, o encajamos todas las piezas amarillas de esta zona) Así aprenden a lograr objetivos grandes y a largo plazo mediante la planificación de sub-metas. Entrenan también la orientación espacial, la discriminación de colores (tonos), la calidad atencional (detalles que deben encajar entre fichas), el mantenimiento de la atención (pues es una actividad poco estimulante y lenta)
  • Rompecabezas de bolas. El objetivo es conseguir meter las pequeñas bolitas dentro de las hendiduras que presenta el juego en el fondo. Mantendrá entretenidos a nuestros hijos a la vez que aumentara su motricidad y su paciencia.
  • Palabras encadenadas: el guía inicia la cadena diciendo una palabra (p. ej. “Juanito”), el siguiente jugador debe decir la misma palabra más otra que añada significado a la primera (p. ej. “está”)... pierde el jugador que no es capaz de añadir otra palabra más.
  • Veo-veo o el cazador de palabras. Cada jugador tiene una serie de palabras en una cartulina que pertenece a una categoría (plantas, flores, animales, nombres propios, nombres comunes...); el guía dice una palabra y dos jugadores al mismo tiempo tienen que buscar quién posee la palabra mencionada, gana el que primero la encuentre.
  • En busca del tesoro. Se trata de poner pistas a los niños en un entorno que deben encontrar. En una zona al aire libre sin peligro sería ideal.

Orientaciones familias: la atención (J.A. Marina)


ORIENTACIONES PARA FAMILIAS PARA MEJORAR LA ATENCIÓN Y EL AUTOCONTROL (Jose Antonio Marina)

·               Aprenda a prestar una atención positiva al niño. Elogie inmediatamente cualquier logro. Dedíquele unos veinte minutos al día “especiales”: ¿qué te gustaría hacer?” No olvide que la motivación dirige la atención, todos atendemos a lo que nos interesa.

·               Señale límites claros y sea consistente en mantenerlos. Repita en voz alta para evitar que lo olvide.

·               Divida tareas en pequeñas unidades y enséñele a que él gradue la información para que no sea abrumado por ella

·               Procure que su entorno sea tranquilo, ordenado y rutinario. Establezca rutinas para conseguir hábitos y elogie los logros inmediatamente.

·               Intente conseguir su obediencia. Cuando le mande algo, no le deje solo, quédese, preste atención y haga comentarios positivos por su obediencia. No le mande muchas cosas al mismo tiempo. Si hace algo adecuado espontáneamente, felicítele efusivamente. Anímele a practicar pidiéndole pequeños favores.

·               Enséñele a hablarse a sí mismo y a darse instrucciones.

·               Ayúdele a manejar el tiempo. Muchos niños tienen dificultades para pensar en el futuro. Conviene por ello alargar las recompensas a lo largo del tiempo, para lo que es útil el sistema de fichas. El premio es inmediato (la ficha o los puntos), pero la recompensa se alcanza más tarde (cuando se han conseguido las fi chas necesarias). Fortalece la perseverancia y el aplazamiento de la recompensa.

·               Enséñele a no interrumpir. Una queja muy frecuente de los padres es que sus hijos les interrumpen constantemente. “Es que no puedo ni ir a llamar por teléfono”. Intente conseguirlo elogiando al niño cuando no lo hace.

·               Aprenda a establecer límites y consecuencias. El objetivo es reducir la conducta desafiante, la desobediencia u otras conductas negativas.

·               Aprenda a controlar a su hijo en lugares públicos. La clave es establecer un plan antes de entrar en el lugar concreto y asegurarse de que el niño lo recuerda. Fije las reglas de antemano a la situación. Fije un incentivo para el cumplimiento. Fije una consecuencia negativa para casos de desobediencia. Asígnele una actividad que le distraiga (“ayúdame a buscar el azúcar”).

·               Fomente los sentimientos de cooperación y ayuda, porque favorecen la interacción social, lo que resulta muy importante para inhibir conductas inadecuadas.

·               Ayúdeles a darse cuenta de que están traspasando los límites. Podemos pactar con ellos algún tipo de señal y dársela si vemos que en un momento dado va a comportarse de forma impulsiva. Eso les ayuda mucho. Necesitan muchas “señales de tráfico”.

·               Hay muchos juegos que fortalecen la atención, porque favorecen la realización de las operaciones de procesamiento. La TV fomenta una atención pasiva, pero lo que necesitamos es fomentar la actividad. Los juegos compartidos, la solución de rompecabezas, las actividades de búsqueda, pueden ser muy útiles. El ajedrez, algunas actividades artísticas, deportes que exijan concentración (el judo o las artes marciales), la danza o la música, son eficaces porque unen atención y movimiento (Posner, Rothbard, Sheese y Kieras 2008). 

Texto sobre atención (J.A. Marina)


EXTRACTO DE UN TEXTO SOBRE ATENCIÓN de Jose Antonio Marina

“Atención” es una palabra equívoca. Significa: 1) una propiedad que acompaña a todas nuestras actividades conscientes; 2) una estructura del campo perceptivo en “fi gura” y “fondo”; y 3) la capacidad de seleccionar la información que recibimos. Es el resultado de determinadas actividades mentales, no la causa de ellas. El sistema de control determina las operaciones de procesamiento de información, y la atención acompaña esa selección. Los mecanismos perceptivos pueden ser disparados por la aparición de estímulos fuertes (ruido, novedad, incentivos, etc.) o dirigidos por los sistemas de motivación. En ambos casos, hablamos de atención involuntaria. La inteligencia humana se separó de la animal cuando fue capaz de demorar la respuesta. En ese lapso abierto entre el estímulo y la respuesta podemos introducir una compleja serie de mediadores que van haciendo nuestro comportamiento cada vez más autónomo.

No podemos inhibir esos estímulos procesados involuntariamente, sino sólo no continuar procesándolos. La inhibición de la atención no se puede hacer directamente, porque no podemos “no querer prestar atención a algo”, sin estar atendiéndolo ya. Wegner encontró que cuando pedía a los sujetos de un experimento que no pensaran en un “oso blanco”, aumentaba la posibilidad de que lo hicieran. Este es nuestro primer control de entrada: bloquear el procesamiento del estímulo perturbador. Puede hacerse cambiando de operación –como cuando el niño desvía la mirada de un objeto que le desagrada–, y/o iniciando otra operación, proponiéndose otra meta.

La madre enseña al niño a dirigir su atención, es decir, a adueñarse de sus procesos perceptivos. Muy pronto sigue sus indicaciones con la mirada. Después, le anima a buscar objetos, a juegos compartidos, en los que, cuando el niño se cansa, la madre retoma su atención, para enseñarle así la perseverancia en la acción. Más tarde, mediante la palabra, comienza a dar órdenes a su hijo, que el niño aprende a obedecer. Posteriormente, el niño comenzará a darse órdenes a sí mismo. Está poniendo los cimientos de la voluntad. Ese habla interior se va a convertir en el gran regulador de la acción. Ayudarle a seguir en voz alta los pasos de cualquier tipo de tarea es un método muy eficaz, porque, por medio de ellas, el niño a partir de los cuatro años establece un control sobre lo que hacen: “A ver… el primer paso es ver qué nos piden en este problema… Venga muy bien y cómo crees que podemos resolverlo… Muy bien… Lo estás haciendo muy bien… Ahora vamos a revisar lo que hemos hecho ¿te parece que vamos bien?…”.

Un fallo en la atención significa un fallo en el control de los procesos, en el sistema supervisor del que habla Shallice. Los límites de la atención son los límites de la supervisión de tareas, como ponen de manifiesto los estudios sobre multitareas simultáneas. El médico que ausculta a un enfermo analiza el sonido aplicando toda su memoria de trabajo, todos sus recursos. Está concentrado. Continúan llegando a su conciencia estímulos, imágenes, deseos, pero no centra sobre ellos sus procesos perceptivos. Fijar metas o planes de acción ayuda a fijar la atención.

 David P. Weikart y sus colaboradores en el programa High/Scope insisten en la importancia de introducir la planificación dentro de los programas de pre-escolar: “Planificar es un mecanismo del pensamiento por el que una persona, a partir de sus intenciones, organiza sus próximas acciones. Cuando los niños pequeños planifican, parten de una intención personal, de un objetivo. Lo expresan de acuerdo con su edad o con su capacidad de comunicarse. Por gestos o con palabras. La planificación anima a los niños a precisar sus ideas, sus elecciones, sus decisiones, favorece la confianza en sí mismo y el sentimiento de dirigir los acontecimientos, favorece la participación, la concentración y la elaboración de juegos más complejos”.