Charla familias 4 años (Enero 2016)



DESARROLLO MOTOR

*Mejor coordinación y control muscular: movimientos más limpios y seguros, se cae menos, baja escaleras alternando pies, capaz montar en triciclo o bici ruedines. Pueden trepar, saltar escalones, practicar equilibrio, saltar con rebote sobre uno y otro pie, saltar en largo…

*Mejor habilidad manual: abrochar, encajar, enhebrar, recortar, puntear, colorear… con cierta precisión de movimientos.

*Se afianzan en el freno inhibitorio, evitando llevarse objetos por delante y parando de golpe frente a las personas.

Cómo ayudar en su desarrollo motor

  • Favorecer que el niño/a pueda saltar, moverse… y para ello necesita espacios grandes.
  • Dibuja con  el niño y acepta que dibuje a su manera.
  • Ayúdale a estar centrado un ratito en una sola actividad.

DESARROLLO DEL LENGUAJE

*Pequeño conferenciante.
- No para de hablar
- “Se entera de todo”
- Si con 3 años podía aprender alguna palabra al mes, ahora puede quedarse con 6 palabras nuevas diarias. Esta competencia imparable le permite “negociar” con los padres determinados asuntos “Es un hombrecito o una mujercita, es nuestro embaucador favorito”.
- Hacen muchas preguntas, incluyendo el "como" y el "por qué" de las cosas. Utilizan la pregunta como un medio muy importante en su aprendizaje. Sus “por qué” se vinculan más con la finalidad que con la causa.
- Tienen dificultades con los tiempos de verbos.
- Hacen oraciones más largas.

*Etapa fantasía
- Cuentan historias mezclando ficción y realidad.
- Disfrutan del relato de cuentos, especialmente los fantasiosos y disparatados, los cuales pueden recrear cada vez con mayor precisión. Son capaces de elaborar una historia lógica con imágenes. Tienen sentido del humor. Disfrutan de las exageraciones

*Puede presentar tartamudeo fisiológico o disfluencia/disfemia evolutiva, es algo frecuente y no supone una preocupación significativa ya que es evolutivo. Se debe a todo este tropel lingüístico que está viviendo y puede durarle hasta los 5 años, poco a poco va desapareciendo. Para ayudarle en este tartamudeo:
- No le habléis a un ritmo rápido. Tenemos que hablarle despacio, de forma pausada.
- Dejad silencios lo bastante extensos entre frases para que él pueda organizar su pensamiento y entender así lo que estamos diciéndole
- No le interrumpáis mientras está hablando
- No mostréis impaciencia a la espera de la respuesta del niño porque podría provocarle estrés

  Cómo ayudar en su desarrollo del lenguaje

  • Responde a sus preguntas con la verdad y con un lenguaje que pueda entender.
  • Explícale cuentos y anímale a que te los cuente.
  • Habla con el niño y escucha lo que te cuente. Háblale de lo que tenga curiosidad por conocer.
  • Deja que se exprese cuando te cuente algo, aunque debes enseñarle a respetar turnos de conversación.
  • No a biberones y chupetes
  • Alimentación normalizada de sólidos
  • Corrección indirecta
  • Respiración nasal.
  • Juegos de soplo, canciones, adivinanzas…
  • Contestarles a los “por qué”, aunque a veces también es conveniente devolverles la pregunta: “a ti te parece”, “tú cómo lo ves”, “tú qué crees”… para hacerles pensar y reflexionar.
  • No acabar las frases por ellos.


DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL

-   Sensación de seguridad mediante límites (autonomía): Al conocer el  límite, el niño es capaz de anticipar (situación de control) y percibe al adulto como alguien capaz de protegerle al ser consecuente con el límite que ha puesto. Por ello es importante anticipar consecuencias, límites claros y refuerzo positivo.

- Es la edad más rica en el juego de la fantasía; hay una verdadera confusión entre lo real y lo fantástico. Saben contar historias con abundancia de personajes imaginarios  y situaciones inverosímiles que  manifiestan haber visto. Pueden creer en la existencia de hadas, de personajes imaginarios…

- Su espíritu independiente lo lleva a tomar sus propias decisiones y desechar ayuda del adulto, se le puede ofrecer oportunidades para elegir actividades

- Tienen más contactos sociales. Sus amistades son más duraderas, aunque se enojan con frecuencia, tratan de recobrar al amigo rápidamente.

Cómo ayudar en su desarrollo socioemocional

  • Es muy importante que los padres no asusten a sus hijos con esas historias de ogros y que, tampoco, se burlen de sus miedos minimizándolos o negándolos. Es importante escucharlos y permitirles expresar todos sus miedos..
  • Dar pequeñas responsabilidades para que pueda ayudar en casa.
  • Poner las normas claras y ayudarle a respetarlas
  • Decir con claridad lo que quieres que haga.
  • Ofrecer la oportunidad de relacionarme con otros niños y con otros adultos.
  • Dar tiempo para que haga las cosas solo.
  • Establecer rutinas (ayudan y me seguridad).
  • Dime cuáles son mis cualidades en vez de hablar sólo de mis defecto
  • Escucha sus protestas pero manteniendo firmes las normas que le has enseñado.
  • Garantiza horas suficientes de sueño
·        No usar “grandes razonamientos” que le cansan, no explicaciones que intelectualizan.
·        Adulto adecuado modelo imitación (ej. recogemos juguetes con alegría, que nos ayude)

AUTONOMÍA PERSONAL

-Sueño: Ritmo sueño-vigilia registra que necesita dormir menos, unas 10-11 horas. Todavía despertares nocturnos. Si terrores nocturnos, consultar pediatra. Ojo no transmitirles miedos ( “no te va a pasar nada porque mamá está aquí”). Rutinas antes de acostarse. No medios tecnológicos justo antes porque activan.

- Mayor autonomía en el hogar y en la higiene diaria. Alentarle a que ayude en pequeñas tareas domésticas o a que se vista y se desnude solo (con algo de ayuda)

- Alimentación: tiene todos los dientes, puede comer de todo. Usa cubiertos, bebe en vaso y ha llegado a madurez de sus funciones digestivas y metabólicas

- Puede tener inapetencia fisiológica. Su ritmo de crecimiento es más lento, necesita menos calorías por lo que tiene menos apetito y además ya va teniendo preferencias y aversiones condicionadas por diversos factores (ej. costumbres familiares). No debemos alarmarnos si notamos menos apetito e intentar solucionarlo forzándole a comer o sobrealimentándolo. Alimentación forzada contraproducente: niño ve como castigo y puede negarse sistemáticamente a comer. Consejos:
- 5 comidas al día y no comer nada entre horas. Si tiene sed, agua. No dar zumos ni batidos entre horas.
- Variedad para evitar monotonía, alimentos frescos, de temporada…
- Desayuno fundamental, levantarle más temprano (y, si es necesario, acostarle antes) para que pueda disfrutarlo. Lácteos, cereales y frutas.
- Somos modelo: Que nos vea comer con gusto aquello que queremos que coma, actitud positiva ante comida
- ¿Qué hacer si no quiere la comida? No nos enfadaremos. Tras un tiempo prudencial, retiramos el plato y no ofreceremos nada hasta la siguiente comida. Importante mantener ritual de horarios y espacio fijo para comer aunque sin ser exageradamente rígidos.
- Si omite una comida, no pasa nada pero no le daremos nada hasta la siguiente. Su libertad para decidir no comer le trae una consecuencia lógica de su propia decisión: la sensación real de tener hambre.
- No darle de comer a la boca, que use él los cubiertos. Sabe comer solo. Si le ralentizan mucho los cubiertos ayudarle ofreciéndole también en las comidas alimentos que pueda comer con las manos (Ej., fruta fresca pelada y cortada, zanahorias, queso, tostadas…)
- Servir porciones pequeñas de alimento en plato grande. Plato rebosante inducirá a comer menos, apetito disminuye si se le sirve más comida de la que puede comer. Si se come todo, se sentirá orgulloso de si mismo y el éxito de su acción reforzará a repetirla. Si nos parece que quiere más, que nos lo pida.
- Hacer que las comidas sean agradables. Evitar establecer un diálogo solo con otros adultos que les excluya o estar todo el rato con la palabra “come” en la boca. Que nuestros hijos participen en la conversación. Cuidar presentación, textura, color, olor… de todo lo que ponemos en la mesa. Comer es hábito social: cuidar el ambiente (agradable, distendido donde se pueda hablar)
- No hablar delante del niño acerca de lo poco que come.
- No convirtamos la comida en un castigo. No forzarle a permanecer sentado a la mesa cuando el resto de la familia haya acabado de comer ya que no debemos relacionar la comida con el castigo. Esto sólo conseguirá que nuestro hijo realice asociaciones desagradables con la hora de la comida, motivo por el sí podría dejar de comer, disgustado y desmotivado.
- No hacer que el niño se sienta culpable hablándole de los niños que se mueren de hambre o hacer chantaje moral del tipo “si no comes lo que preparo, es que no me quieres”
- Apetito es cambiante: rechazo de un alimento en un momento determinado, no debe condicionar la eliminación de éste de la dieta de nuestro pequeño
- Cuándo acudir al pediatra?: si creemos que está bajando de percentil, si no ha subido de peso en 6 meses, si tiene síntomas asociados con enfermedades (diarrea, fiebre), si tiene nauseas ante algunos alimentos o los vomita, si tenéis dudas sobre su estado de salud

DESARROLLO COGNITIVO

Partimos de la teoría de Piaget para quien "el pensamiento es la base en la que se asienta el aprendizaje". Tomando esta aseveración como punto de partida, es importante conocer cómo se van dando los procesos de pensamiento en los niños. Piaget divide el desarrollo de la inteligencia del niño en 4 etapas: estadio sensorio-motriz (0-2 años),  estadio pre-operacional (2-7 años),  estadio de las operaciones concretas (7-12 años) y  estadio de las operaciones formales (12-16 años)

Nos vamos a centrar en el estadio pre-operacional que es en el que se encuentran vuestros hijos. Este estadio se divide, a su vez, en dos:
1.- Pensamiento simbólico: (2 a 4 años). Aparece la función simbólica en sus diversas manifestaciones: lenguaje, juego simbólico, en el que el niño organiza el mundo a su manera, para asumirlo y controlarlo, distorsionado por la realidad para complacer sus fantasías y la imitación diferida o con ausencia de modelo.
 2.- Pensamiento intuitivo: (4 a 7 años). Este estadio se caracteriza porque el niño interioriza como verdadero aquello que perciben sus sentidos.

Vuestros hijos están iniciándose en el pensamiento intuitivo y, para entender mejor el pensamiento de esta etapa, vamos a comentar las limitaciones del estadio preoperatorio con diversos ejemplos:
Juego simbólico: se distorsionan los objetos de la realidad para complacer la fantasía de los pequeños, pudiendo una simple escoba convertirse en un fantástico caballo de carreras.
Egocentrismo: incapacidad de distinguir el propio punto de vista de los otros. Creen que todo el mundo piensa y siente igual que ellos. Ej. disputas entre juguetes de aula que viven como “posesiones” propias
Animismo: piensan que la realidad inanimada tiene conciencia, la atribución de propiedades biológico-psicológicas a objetos y hechos físicos. Ej. Cuando “dan vida” a sus muñecas
Sincretismo: Errores de razonamiento al intentar vincular ideas que no están relacionadas Ej. “Mamá tuvo un bebé la última vez que fue al hospital. Por lo tanto, la próxima vez que vaya al hospital, mamá traerá otro bebé.”
Irreversibilidad: no puede retroceder en un pensamiento. No concibe dos categorías en una. Ej.: Su papá no puede ser el tío de su primo, porque ya es papá.
Centración: Concentran la atención en un aspecto o detalle de la situación a la vez y son incapaces de tomar en consideración otros detalles Ej. se centra en la altura del líquido sin tener en cuenta el ancho del vaso
Pensamiento transductivo: De lo particular a lo particular. Es obtener piezas separadas de información y unirlas para formar una hipótesis o llegar a una conclusión
“Como no he desayunado, no es por la mañana”

Cómo ayudar en su desarrollo cognitivo

·        Mientras juega, nombra los objetos y acciones para que lo vaya asimilando. No te contestes con saber que tu hijo o hija te comprende: fomenta su expresión, su lenguaje y diálogo.
·        Responder a sus preguntas con explicaciones claras y sencillas y también hacerles pensar y reflexionar a ellos (¿a ti que te parece? ¿Tú qué crees?…)
·        Generalizar los aprendizajes escolares a la vida cotidiana: colores, clasificar, seriar… (coge 4 tenedores, de qué color es tu pantalón, coloca los coches pequeños en esta caja...)

Juego: debemos estimular las habilidades de nuestro hijo mediante el juego.

*Buscan  compañeros y puede jugar en pequeños grupos, alternando con momentos de juego solitario
  *Pueden compartir sus juguetes.
  *Les gusta disfrazarse.
  *Gustan del juego dramático y los títeres. Apogeo del “juego simbólico”

JUEGOS O JUGUETES para esta etapa:  Columpios, pelotas, patines, bicis, triciclos, puzzles, juegos de construcción, mecanos, pinturas (mejor gordas y triangulares), plastilina o arcilla. Instrumentos musicales. Libros ilustrados (cuentos de prelectura), juegos de mesa sencillos (ej. dominós de animales). Para juego simbólico: animales, muñequitos, cacharros de cocina, aviones, barcos, disfraces “caseros” (medico, carpintero, jardinero…)

CONDUCTA

- Pegar:

1º. Hablen con sus hijos
- Explíquenle que las conductas violentas como arañar o pegar son inadecuadas y las consecuencias negativas que tienen para los demás niños y para él mismo.

2º. No exponer a escenas violentas
- Deben evitar a toda costa que los niños presencien escenas violentas, ya sean en películas, videojuegos, espectáculos deportivos, etc.
- Los niños no distinguen entre la realidad y la ficción y tratarán de reproducir esas situaciones en su vida real.

3º. Ejemplo en el hogar
- Los niños aprenden por imitación, el ejemplo que le den a su hijo o hija será decisivo.
- El niño debe ver en sus padres un modelo de afrontar las situaciones dialogando, negociando, pero sin recurrir a la violencia física o verbal. Tengan en cuenta que su hijo les observa y escucha siempre.

4º. Enséñele otras opciones
- Los padres deben enseñarle de manera concreta alternativas a su conducta, es decir, cómo puede resolver las situaciones de otra manera. - Esto se suele hacer a partir reflexionando sobre episodios sucedidos en el colegio o en contacto con otros niños, por ejemplo, en el parque.

5º. No refuerce las conductas agresivas
- Sin querer, muchas familias “premian” el comportamiento agresivo de su hijo. Bromeando, presumen de esta forma de ser ante otros familiares y amigos con comentarios como “preferimos que él pegue a que le peguen”. De esta forma están aprobando el comportamiento de su hijo o hija.
- En otros casos, se etiqueta al niño como “pegón”, lo que también refuerza este tipo de conductas.

6º. Elogie y apruebe
- Sorpréndalo resolviendo las situaciones adecuadamente, con sus hermanos u otros niños.
- En esos casos, préstele una especial atención, elógielo y apruebe su conducta.
- Será una forma muy concreta de decirle: «así me gustaría que actuaras la próxima vez».

7º. Adopte medidas
- Cuando el niño pegue o agreda a otro niño, adopte medidas de manera que ese comportamiento tenga consecuencias negativas. Las medidas se deben adoptar lo antes posible.

Rabietas:

Otro aspecto que suele ser motivo de preocupación en esta etapa es el de las rabietas, que a esta edad están relacionados a menudo con el cansancio, el hambre, con encontrarse mal  o con una frustración. En cualquier caso, a través de la rabieta el niño nos comunica algo que vive y que no encuentra otra forma de expresar, pero que le permite “soltar”. En general, hay que dejar al niño que suelte su rabia y dolor, cuidando de que no se haga daño ni a él ni a otros. A veces conviene retirarle del contexto en el que está, siempre con la presencia, a esta edad, del adulto.

ORIENTACIONES PARA MEJORAR LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

*      No le concedan todos los caprichos.
*      Aumenten su autonomía personal
*      Cuando llore por pequeñas cosas, no acuda inmediatamente a consolarlo.
*      Evite que las cosas sean inmediatamente a que él las pida.
*      Utilice la estrategia de “aquello…después de hacer esto”.
*      Enséñele que las actividades se comienzan, se realizan y se terminan.
*      Elogie los logros del niño en este aspecto.
*      Enseñar a identificar el sentimiento de frustración cuando aparezca.
*      Enseñar al niño cuándo debe pedir ayuda.